Martinica isla de café
-
Mariana Torres
- 20/08/2025
Martinica isla de café. Ser barista conlleva un significativo compromiso, requiere disciplina y pasión, no sólo para entender al café y sus procesos, sino porque es una labor de hospitalidad y apapacho para las personas.
“Los baristas nos volvemos responsables de crear una experiencia que quede en el recuerdo”.
Nos dice Alejandra Alarcón, una barista de gran experiencia, pues realiza esta labor desde hace seis años, de la que se enamoró a tal grado que inició su propia barra el 1° de febrero de este año y a la que llamó Martinica, Isla de Café., sita en calle Justina 115, Nativitas en la Ciudad de México.
Sin embargo, Alejandra sabe que no todo es coser y cantar, hay dificultades que enfrentar cuando te dedicas a la barra.
Considera que la falta de sueldos competitivos es un importante factor de pérdida de la motivación para dedicar más tiempo al aprendizaje.
Para mejorar las condiciones laborales de los baristas Alejandra tiene una idea muy clara: “Primero, que los empleadores conozcan la legislación laboral vigente, que la respeten y ejecuten a la letra.
Que fomenten un entorno laboral saludable, ético y congruente. Ser barista es una profesión y es un empleo formal”.
Ella es una mujer dispuesta a trabajar para estar mejor capacitada y alcanzar niveles más altos de profesionalismo por ello considera que debe:
“Ser más humana, ser más cálida y hospitalaria; actualmente ya competimos con inteligencia artificial y tecnología que nos pueden superar en precisión y replicabilidad de recetas o preparaciones, pero jamás le van a ganar a un “ya sé qué prepararte hoy” o a un “sé que esta bebida es un apapacho al corazón, te vas a sentir mejor”, la empatía no es algo de las máquinas, es algo de nosotros, los humanos.
Eso es lo que quiero desarrollar en mí y en las personas que puedo inspirar.
Alejandra Alarcón se reta a sí misma para mejorar en su labor como barista:
“Participé en la Competencia Nacional de Baristas 2024 en Expo Café 24, fue mi primera competencia y mi primer acercamiento a los escenarios, definitivamente fue un reto no sólo como persona de café sino mentalmente, prepararse para una competencia nacional es un proceso que requiere meses de preparación y práctica, armonizar tu rutina personal para estar enfocado en tu propuesta de competencia es el primer escalón para tener disciplina y tener resultados favorables”.
Ella busca motivar a sus compañeros para crear un verdadero equipo de trabajo que todos los días dé lo mejor de sí mismos, por eso busca infundirles:
“La perseverancia, la disciplina, el compromiso, la empatía, el amor por la labor del café, evolucionar la perspectiva de hospitalidad, buscar profesionalizarse en el café de especialidad, no dudar que cada barista, taza a taza contribuye al crecimiento del café de especialidad en este país, y eso es muy importante, hay que tenerlo presente en cada momento”.
En Martinica Isla de Café no sólo sirven capuchinos o expresos, sino que están desarrollando bebidas especiales de la casa como el Óleo Martinica, que gusta mucho a sus clientes frecuentes.
Alejandra demuestra un especial interés por compartir sus conocimientos con todas los clientes que van a su barra:
“Cada persona que llega a la Isla aprende sobre el café de especialidad y el valor de su contribución al pedir una taza de café, sea un expreso o sea un capuchino o un cold brew.
He tomado como una misión personal adoctrinar a los clientes y que comprendan cuál es la diferencia entre café de comodidad y café de especialidad, no sólo en tema de sabor sino en el valor agregado al ciclo de suministro del café”.
Los sentimientos que un buen trato despierta en los clientes son un aspecto muy importante para Alejandra, para ello busca crear una experiencia especial, lograr una conexión que parte del interés genuino para que se sienta satisfecho y valorado, por ser parte del ciclo del café.
“Que lo que beba le haga bien en muchos aspectos. No hay que perder de vista que las personas recuerdan siempre cómo las hacemos sentir”.
Ella no se limita a vender café, busca ampliar sus conocimientos sobre los diferentes tipos de cafés que existen, los beneficios y tostados que se le dan para obtener sabores diversos, para ello se mantienen en contacto con productores y realiza visita a diversas fincas.
“La mayoría de los contactos se han hecho por medio de la comunidad de café, otros tostadores, otras barras o cafeterías, la Expo Café, otros medios, revistas, redes sociales”.
Toda esa información no se la guarda para ella, después de obtenerla busca transmitir el valor del trabajo de los dueños de fincas y de los productores a los clientes, a los consumidores para contribuir a un comercio sano.
También mantiene contacto constante con otros elementos de la cadena productiva del café, al formar parte de una comunidad con tostadores y otros baristas, con lo que se obtiene una retroalimentación objetiva, real y de colaboración para cumplir con el objetivo de valorar el café mexicano.
Al término de la plática Alejandra hizo un comentario final: “Quiero agradecer a El Café de Mi Tierra por el espacio, por fomentar una buena comunidad en torno al café mexicano y por ser un medio de comunicación con empatía y seriedad. Gracias”.




Comentarios recientes