Lo tengo claro: quiero para México su primer oro mundial: Diego Marroquín
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Paty Torres
- 13/04/2026
Lo tengo claro: quiero para México su primer oro mundial. Diego Marroquín.
El campeón nacional de tueste 2026 y maestro tostador en Máneken Café de la CDMX, ve en retrospectiva su logro, pero ya se enfoca en su siguiente reto, la mundial de tueste en Bélgica.
La décima edición de la Competencia Mexicana de Tueste se celebró en la segunda semana de enero en el Laboratorio Técnico de la Asociación Mexicana de Cafés y Cafeterías de Especialidad (AMCCE), rectora de las contiendas que clasifican a los campeones nacionales a los torneos mundiales del World Coffee Competitions (WCC).
Este año el ganador representa a México en The World Coffee Roasting Championship que se celebrará en Bruselas, Bélgica, del 25 al 27 de junio próximo, y ese honor recae en el nuevo monarca y reflejo del empuje de los nuevos especialistas en la industria, Diego Alberto Marroquín, maestro tostador de la reconocida barra Máneken Café & Tostaduría, ubicada en la colonia Narvarte de la CDMX.
Días después de su victoria, visitamos a Diego en la barra que le ha dado el apoyo para consolidar su sapiencia y profesionalismo que desde hace más de una década le ha distinguido.
Lejos está ese joven que no gustaba del aromático y que le dio un vuelco la vida a los 18 años al probar un expréss preparado por José Luis Muñoz y que, gracias a esa taza, sus estudios como Químico en Alimentos los implementa en cada grano que llega a sus manos para transformarlos en experiencias únicas en cada sorbo.
Diego suspira y tras agarrar aire, suelta su sentir de este logro:
“Disfruté la competencia y estoy consciente que, la alegría de conquistar este título viene acompañada de una gran responsabilidad por representar a México.
Me llena de dicha saber que cuento con un gran apoyo de la empresa que represento que es Máneken Café, así como comunidad que se ha acercado a mí a darme su mano ahora y desde antes de este triunfo. Todo ese apoyo ha sido invaluable”, comenta.
Marroquín ya había participado en tres ocasiones previo a su triunfo este 2026 y asegura, cada una las ha sentido muy diferentes tanto en nivel de competencia y el uso de las máquinas, sobre todo por los cafés que ha tenido que utilizar en cada prueba, que por reglamentos es el mismo para todos los participantes:
“Además de que cada grano es diferente en cada contienda, las reglas se modifican ligeramente y también la tecnología para muestrear y tostar, junto con las formas de evaluar el café y al competidor, que al mismo tiempo está mejor capacitado.
En lo personal, el segundo día siempre me es el más difícil, porque evaluamos el café en verde y lo tostamos por primera y única vez, antes de comenzar a tomar las decisiones técnicas a realizar en el tostador de producción.
También catar esas muestras es muy intenso y, sobre todo, integrarlas a la información que pudimos extraer de esa primera “charla” con el grano, al final te definen el destino de la competencia”.
Desde luego, la contienda de Tueste es en esencia, más técnica ya que el objetivo es detectar el punto exacto en que el café dará su máximo potencial en taza; para Diego, es fundamental la experiencia de tostar diariamente para desarrollar las habilidades y el sentido de detectar el momento de potenciar todo el sabor y aroma del grano a partir del “primer crack” en el equipo, por ende, las divide en tres etapas importantes si se tiene la intención de competir.
“Antes de tostar, es importante tener la abstracción y entendimiento desde cómo funciona a la perfección la máquina, sus limitantes, como transfiere el calor; aparte, conocer perfectamente a nuestro cliente para sobre ello, elegir y entender la aproximación a tostar nuestro café.
Durante el tueste, entender la información que proporciona la curva para hacer los ajustes oportunamente y no corregir como un freno de emergencia, sin mencionar que debemos entender y programar a veces, como se obtiene esa información, de qué tipo de sensores viene y cómo se muestra en la interfaz del equipo; tener atención a los ruidos de la máquina para evitar detalles técnicos y estar atentos a la evolución del cambio de color y aromas del grano”, explica Marroquín.
Un punto crucial para el nuevo monarca, es la cata del café recién tostado, donde se revelará cómo se hizo el trabajo final:
“Después del tueste, creo que la habilidad más crucial es ser el mejor catador posible, para identificar la mayor cantidad de atributos exóticos, no como adjetivos rebuscados, sino ser analítico y comprender realmente las fortalezas y debilidades en la estructura del sabor al probar la muestra; verdaderamente ver más allá del sabor y entender la historia del café en cómo fue procesado, qué variedad podría ser, cómo fue secado, almacenado y en qué punto de su vida de anaquel está frente a nosotros.
Y hagamos todo lo anterior, siempre recordando que estamos es una industria que sirve a un consumidor al cual debemos entender, guiar y mimar a través de nuestro trabajo; no imponer nuestro criterio, sino compartir nuestro talento en una taza de café”.
Este conocimiento es resultado de cerca de trece años inmerso en la industria del café, tiempo en el que Diego ha privilegiado ser profesional en todo momento:
“Creo que no debes hacer el trabajo excepcional sólo para competir, sino que cada vez que estamos en barra o en el tostador, esforzarnos en ofrecer el mejor café y servicio que podamos.
Bajo esta lógica me he preparado todo este tiempo tanto para servir a la clientela en Máneken y en específico, para la competencia invertí más de diez mil horas de tueste y cerca de cuatro mil horas de cata, sin mencionar el tiempo de estudio, investigación y diálogo con colegas en todo el mundo”, aseguró.
Sin duda, ese esfuerzo rindió el resultado esperado. Ahora vendrá la contienda mundial en Bélgica a mediados de año y Marroquín ya se enfoca a encarar este nuevo reto:
“Tengo claro que el objetivo es traer el oro a México por primera vez, y estoy haciendo todo lo posible y un poco lo que creía imposible, en mi entrenamiento e investigación para esta contienda”.
Diego Alberto Marroquín, campeón mexicano de Tueste 2026, disfruta este logro, pero ya vislumbra lo que se viene para él en junio próximo en Europa; para él es un sueño alcanzado tras más de una década de esfuerzo y aprendizaje constante y sabe que el mejor escenario para demostrar el crecimiento personal, son las contiendas para profesionales del café:
“Por supuesto que siempre vale la pena superarse a uno mismo, y las competencias son una motivación para ello. Lo mejor de competir es que siempre te llevas aprendizaje, nuevos amigos y con suerte, mucha claridad en las áreas de oportunidad para pulir como profesionales.
Recomiendo no saltarse esa etapa de competir”.
Es momento de despedirnos y Diego aprovecha para agradecer al gremio de tostadores por sus felicitaciones y palabras de ánimo, que atesora con aprecio y dedica esta reflexión para todos los lectores, como ejemplo que en el éxito y aun en los reveses, la gratitud es clave para el éxito presente o futuro:
“Han sido trece años en esta profesión, que se traducen en innumerables tazas, miles de horas de práctica, cientos de granos distintos, decenas de equipos de tueste únicos cada uno, y todo ello lo resumo en sólo mis dos grandes mentores:
Magdalena Hernández, propietaria de Máneken, y José Luis Muñoz, de Shunuc, a quienes les estoy infinitamente agradecido por guiarme y apoyarme en este universo llamado café».
Top6 10ª Competencia Mexicana de Tueste 2026
1. Diego Alberto Marroquín
2. Edgar Julián Rivera
3. Néstor Camacho Lozada
4. Luis Arturo Ramos
5. Samuel Anaya Martínez
6. José Roberto Naal Guerra




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