Finca Monte Verde, compromiso social, sustentable y de calidad en taza
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Paty Torres
- 19/08/2025
Finca Monte Verde, compromiso social, sustentable y de calidad en taza: Desde las altas montañas de Jaltenango, Gerardo Orantes Coutiño, Selene Jordan Flores y su familia, muestran el rostro más comprometido del café con su entorno, a la par que con su sabor encanta consumidores nacionales y del exterior. ¡Fabulosa labor!
JALTENANGO DE LA PAZ, CHIS. – Cuenta la historia del estado más sureño de la república, que hace casi un siglo, para ser precisos en 1927, se fundó de manera oficial el ejido de Jaltenango, ubicado en las confluencias del río del mismo nombre y el río Limón, pero hasta 1933, durante el mandato de Victorico Grajales, fue elevada a rango de cabecera del incipiente municipio de Ángel Albino Corzo.
Casi cien años después, estas tierras son famosas por ofrecer muchos de los más destacados cafés chiapanecos, por sus condiciones orográficas, climáticas y muchas fincas se han ganado el reconocimiento del mercado nacional e incluso del mercado internacional;
este es uno de esos casos: Finca Monte Verde, con tres generaciones a cuestas y ya un renombre consolidado bajo la idea de conectar a través de cada taza preparada con sus granos, con la tradición, la pasión y la calidad de los caficultores chiapanecos.
Es tiempo de conocer un poco más de su trayectoria, oferta y filosofía y para ello, charlemos con Selene Jordan Flores, integrante de la dirección de este predio cafetalero.
Selene muestra su sonrisa jovial, le encanta platicar sobre su pasión: el café y sorbo a sorbo de un aromático de su autoría, nos cuenta el origen de esta finca que colabora con el prestigio del buen café de Chiapas:
“Monte Verde se ubica en una de las regiones con más prestigio de café a nivel mundial, que es Jaltenango de la Paz; aquí trabajamos en familia, el terreno es un legado familiar que comenzó con el padre de mi esposo.
Ahora mi esposo Gerardo Orantes Coutiño, él dirige junto con nuestros hijos, lo que representa ya tres generaciones dedicadas al café”.
En la labor de cuidado del terreno, la familia Orantes Jordan cuenta con el apoyo de un amplio grupo de colaboradores comprometidos con la marca y que, en épocas de cosecha de aproximadamente cuatro meses, llega a alcanzar entre 250 y 300 trabajadores; sin embargo, Selene hace un paréntesis para tocar el escenario actual de conseguir mano de obra para recolectar los cerezos:
“En los últimos años resulta muy complicado conseguir trabajadores en el campo, se está convirtiendo en un problema mayúsculo que enfrentar”.
Pese a este contratiempo, a Jordan Flores le mueve su pasión y compromiso por entregar granos de excelente calidad, así como colaborar a engrandecer el prestigio de este fruto chiapaneco:
“Es parte de nuestra historia y compromiso. Es una actividad que exige un gran esfuerzo
físico y financiero, además, implica una profunda responsabilidad social y ecológica. Esta labor ha unido a nuestra familia en torno al trabajo en el campo y al cuidado del entorno. Hoy, el café no sólo es nuestra vocación, sino también nuestro motor e inspiración diaria”, aseguró convencida.
Justo por ello, Finca Monte Verde aprovecha su privilegiada ubicación en las montañas de la región, con un promedio de mil 250 metros sobre el nivel del mar, escenario ideal para producir granos estrictamente altura.
Selene amplía las características de sus aromáticos: “Nuestra variedad estrella es Marsellesa, muy apreciada por su sabor y excelente calificación en taza; se cultiva junto con otras variedades como Sarchimor, Costa Rica y Oro Azteca, en terrenos que fluctúan entre los mil 100 y mil 350 ms.n.m., una altitud ideal para desarrollar perfiles de alta calidad.
Manejamos procesos lavados en los que cuidamos cada etapa con esmero, desde la planta hasta el tostado. Y contamos con certificaciones que respaldan la calidad de nuestro café y el compromiso con las buenas prácticas agrícolas”, aclara.
ser cafeticultora, Selene hace una pausa para reflexionar y tras ello, convencida comenta:
“Esa pregunta es más para mi esposo, que es quien está en el campo; a él lo que más le gusta es la pasión que siente en estas tierras, es algo difícil de expresar con palabras.
Vivir en un entorno paradisíaco, rodeado de naturaleza y participar en una actividad agronómica tan completa, es una experiencia única.
Atender cada detalle del proceso para transformar los frutos es profundamente gratificante. Además, nos llena contribuir con servicio social en comunidades apartadas, algo que sólo quienes trabajamos directamente en campo podemos sentir y valorar plenamente”.
Por cierto, al retomar el tema de la cosecha, en Monte Verde han aplicado diversas acciones para mejorar la productividad y acrecentar la calidad de sus cafés; por ejemplo, en 2007 iniciaron un programa de renovación para sembrar variedades mejoradas, más resistentes y que ofrecen frutos de alta calidad.
Asimismo, desde hace cinco años lograron cerrar el ciclo productivo con éxito al iniciar los procesos de tostado donde resaltan su aroma y sabor inigualable, lo cual es clave al llevarlos a sus clientes.
Además, otro diferenciador a decir de Selene es sin dudar la ubicación privilegiada de la finca en las montañas de Jaltenango:
“Nuestro café se distingue desde el origen, por la región extraordinaria en la que nos ubicamos, que por sí sola ofrece condiciones naturales excepcionales.
Pero lo que realmente marca la diferencia, es el cuidado personal que ponemos en cada etapa del proceso.
Mi esposo está profundamente involucrado en la parte agrícola y en los procesos de beneficio húmedo y seco, mientras que yo me encargo personalmente del tostado, el cual realizamos semanalmente para garantizar frescura, aroma y sabor excepcionales”.
Jordan Flores abunda en su visión de responsabilidad: “Estamos comprometidos con ofrecer a nuestros clientes un café de calidad constante, proveniente de un solo lote, lo que asegura uniformidad y uno de los mejores perfiles en taza.
Asimismo, cultivamos con profundo respeto por la tierra y por las personas que hacen posible esta labor. El trato cercano con nuestros clientes y el compromiso con la excelencia, son parte esencial de lo que somos”.
No obstante, es preciso apoyarse en otras herramientas para promover y divulgar sus cafés excepcionales en el mercado, para lo cual Monte Verde acude y participa activamente en ferias y exposiciones, que les permite tener contacto directo con los clientes y compartirles lo que representa la finca para su familia y, sobre todo, ofrecerles una experiencia sensorial al probar sus granos, su mejor carta de presentación.
Asimismo, utilizan redes sociales para mostrar el trabajo que hay detrás de cada taza, desde el cultivo hasta el tostado.
“Gracias a estas estrategias contamos con una buena base de clientes, los cuales han expresado que, sin duda, la variedad favorita es Marsellesa, que además de manera consistente ha obtenido los mejores puntajes en catas y destaca en exposiciones y sesiones de evaluación.
Quienes prueban nuestros cafés suelen regresar a comprarlo o se interesan en establecer relaciones comerciales, porque nuestro perfil en taza enamora gracias a su complejidad, equilibrio y sabor persistente”, apunta Jordan Flores.
Precisamente por esta manera de promocionar sus aromáticos, Finca Monte Verde exporta la gran mayoría de sus cosechas principalmente a Estados Unidos y regiones de Europa, mientras que el resto se comercializa en México de manera directa a clientes, casas tostadoras y dueños de negocios, quienes han valorado su sabor, origen y el trato cercano.
Por tanto y debido a su alta comercialización, no han tenido la oportunidad de participar en concursos, pese a que saben tienen alta calificación en taza, especialmente el Marsellesa.
Está claro que para la familia Orantes Jordan, el café y su relación con su entorno es el mayor motor para día a día, acudir a Finca Monte Verde a brindar su máximo esfuerzo para obtener excelentes aromáticos; el convivio diario en estas tierras los ha llevado a vivir anécdotas dignas de contar, como recuerda Selene:
“Una de las más bonitas fue abrir nuestra escuelita para los hijos de los trabajadores, así como las comunidades cercanas a las fincas. Saber que pueden seguir sus estudios mientras sus padres trabajan tranquilos, es algo que nos llena de orgullo.
Además del café, en la finca contamos con una UMA (Unidad de Manejo Ambiental) donde reproducimos especies en peligro como el venado cola blanca, el hocofaisán y la pava.
También es gratificante cuando recibimos visitas, la misma familia que vamos a la finca es un paraíso que muchos descubren con asombro”.
Conciencia social y calidad, no hay duda de que Finca Monte Verde es un ejemplo para seguir y mostrar, sea amante o no del café.
¿Quiere comprobarlo? Comuníquese con ellos al teléfono 961 667 0239, al e-mail: selene@fincamonteverde.com y redes sociales, Instagram y/o Facebook: @fincamonteverde & @cafefincamonteverde donde, además, comparten su día a día entre cafetales, tueste y la actividad en la finca.
Y, como razonamiento final a la charla, Selene Jordan explica porque deben probar o conocer su propuesta en taza:
“En Finca Monte Verde, creemos que una taza de café puede contar una historia de trabajo, respeto y conexión con la tierra, tocar el alma de cada persona que nos permite degustarlo. Nuestro café nace de un entorno sano y un equipo humano comprometido. ¡Gracias por permitirnos llegar de la finca hasta tu taza!”.




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