Finca Kalid, por amor al terruño y a la familia
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Paty Torres
- 07/11/2024
Finca Kalid, por amor al terruño y a la familia. Llegó de casualidad a las manos de su propietario, reconocido empresario del café, Gerardo Vázquez; en ella imprime el mismo sello de trabajo, pasión y entrega que él mismo aprendió de la compañía familiar: Café Oriental.
La industria mexicana conoce perfectamente a Café Oriental, empresa creada por los hermanos Facundo y Mauro Vázquez Carmona en la década del 50 del siglo XX; la compañía con más de siete décadas de existencia, es reflejo vivo del avance que este sector ha vivido tanto en calidad como consumo de café.
Con la visión de en algún momento contar con sus propios cafetales para surtir su materia prima, un miembro de la familia, Gerardo Vázquez Rangel, decidió hace una década tener su propia finca en territorio nayarita. Conozcamos a Finca Kalid, el pequeño espacio de sabor
de Oriental.
Gerardo cuenta ya con poco más de 30 años de experiencia en la cafeticultura y su participación en Café Oriental es importante, así que no sorprende que decidiera tener un terreno para sembrar cafés de especialidad que oferten a su selecta clientela y encontró en el poblado de El Cuarenteño, en las afueras de Tepic, (Latitud 21.45741° o 21°27´27” norte), el espacio ideal.
“El terreno fue el adecuado para comenzar nuestra finca; apenas lleva nueve años, pero, para ser sinceros, no era algo que tuviera en mente llevar a cabo, digamos que fue
un suceso accidental adquirir ese espacio porque en realidad, sólo apoyaba como catador a Cafés Sustentables de México, que son quienes suelen apoyar a los productores
en esa región. Finalmente me convencí y asumí el reto.
Actualmente, somos un equipo de trabajo de cuatro personas de planta en la finca, más seis cortadores que son eventuales, es gente que llega a buscar trabajo, pertenecientes a la cultura Cora y Huichol, ya que la mano de obra actualmente es muy escasa”, explica Gerardo.
Para Vázquez Rangel, esta aventura de ser productor de café le entusiasma y algo de esta actividad que más aprecia es, la ausencia de monotonía en la siembra, ya que señala que cada cosecha es diferente, además, un punto de partida es el capital intelectual, ya que le permite aplicar de a poco el conocimiento que ha adquirido tanto en los cursos y con sus colegas, al comparar puntos de vista y aprovechar las nuevas tecnologías que son aplicables al café, aunado a que como amante del buen vino, aprovecha para aplicar algunos conceptos de la vinicultura, muy similar al del café de especialidad.
Dada esa pasión descubierta en la siembra, en Finca Kalid aprovechan sus alturas de 900 a mil 300 MSNM, debido a que cuentan con diferentes predios en la zona, para producir diferentes varietales: typica, borbón rojo y amarillo, oro azteca, caturra y mondo novo, pero en los últimos años comenzaron a introducir marsellesa, castillo, Anacafe 14, obata y moka, con el fin de implementarlos como monovarietales por predio.
“Aplicamos diversos procesos a todas las variedades, como Miel Lavada, Natural, Yellow honey, Red honey y Black honey, así como fermentaciones controladas, porque sabemos la gran variedad de opciones que busca el consumidor y queremos satisfacer sus paladares”,
dijo Gerardo.
Además, Gerardo y su equipo implementan en la plantación nuevas tecnologías de manera continua, tanto en procesos como la infraestructura, con base en el crecimiento de la productividad, ya que actualmente trabajan con plantas de luz, lo que les permite acrecentar su rendimiento poco a poco.
Y uno de los cambios más importantes que han realizado, son los métodos de fermentaciones controladas, sobre todo con mayor inocuidad en los pasos para evitar la contaminación cruzada, así como el realizar cultivos propios con base en la biotecnología,
auténtico reto que, sin embargo, implementan confiados en los resultados positivos que obtienen.
Tantas innovaciones le dan un valor agregado a sus cafés, lo que permite a Gerardo expresar con seguridad las virtudes que los diferencia en el mercado de cafés especiales:
“Considero que lo más importante es la trazabilidad y rastreabilidad del mismo en todos sus procesos, así como la documentación de los procesos, que nos permite saber la historia del grano, así como la calidad arrojada en taza; todo esto nos permite tener la etroalimentación
adecuada y así poder hacer los cambios pertinentes para una mejor calidad en taza”, señaló.
Justo en ese sentido, a la fecha los granos de Finca Kalid preferidos por los consumidores son los Typica, que ofrece una taza superior, así como las fermentaciones experimentales en diversas variedades, en buena medida bien controladas por la adaptabilidad que estas
plantas deben tener con el terruño de El Cuarenteño, para lo cual le aplican nuevas tecnologías de fermentación y, sobre todo, la retroalimentación cosecha tras cosecha, para comprender la variable que cada año presentan las cosechas.
Y en ese sentido, también Finca Kalid se diversifica con una buena producción de aguacate, plátano y la reciente implementación de limón persa, que complementa la oferta de sus cafés diferenciados.
Tal producción se promueve con una buena estrategia comercial en ferias y exposiciones como Expo Café, sin embargo, como suele pasar en estos casos, la mejor publicidad es la recomendación de boca a boca, por la calidad de sus tazas, lo que les ha permitido ya entrar en diversas barras de especialidad, así como hoteles y restaurantes, a nivel nacional e
internacional.
Finca Kalid ha aprovechado la experiencia que Café Oriental cuenta en el mercado de cafés mexicanos para forjar su propia identidad y, pese a que no ha participado aún en algún certamen de cata o calidad en taza, si ha sido materia prima de diversos competidores en las contiendas de barismo tanto en México como el extranjero.
Así que, amable lector, si quiere conocer la calidad de Finca Kalid, puede llamar a los teléfonos 5555582510 y 5555582394 o en la web: www.cafeoriental.com.mx y redes sociales de Gerardo Vázquez, Facebook: coffee oriental e Instagram: @cafekalid
Gerardo Vázquez Rangel siempre gusta contar como anécdota, cómo la gente de El Cuarenteño ya lo considera parte del mismo poblado, gracias a la amistad, el compromiso con el café y con los productores, que ha mostrado en esta década de ser productor que se
suma sus más de tres décadas de estar involucrado directamente en la industria del aromático mexicano.
Por ello, apunta su comentario final a la satisfacción que esta actividad le ha brindado en todo momento y le ha permitido vivir de ello.
“Cierto que, para mí, ser productor fue accidental, nunca fue mi proyecto de vida. Sin embargo, ello me permitió hacer muchos cambios en mi vida personal y profesional. Y como todo proyecto, con sus altibajos, pero mucho aprendizaje.
En más 30 años dentro de Café Oriental, he sido maestro tostador y catador Q Grader, he asesorado a productores, fui el primer maestro tostador de Taza de Excelencia México, así
que mi trayectoria se distingue por colaborar tanto para la familia de Café Oriental, como con otros integrantes de la cadena valor, porque considero como lema personal que ‘la calidad no es casualidad’, ello implica conocimiento y tiempo.
Y esa es una de las más grandes satisfacciones que tengo, que el universo del café me ha dejado mucho aprendizaje y grandes amigos en todo el mundo”.




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