Catación de café: más que una moda, una necesidad
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Emilio A. Inda-Díaz
- 05/08/2024
Catación de café: más que una moda, una necesidad: La catación de café es una técnica que se ha desarrollado en específico para apreciar y evaluar cuantitativamente las cualidades de la bebida que produce un determinado lote de café.
En los últimos años hemos visto cómo se ha popularizado su práctica, y es ante todo algo deseable, y a pesar de que se ha convertido en moda, la catación es la piedra angular
de la cadena productiva del café.
Contrario a la creencia popular, es una práctica que la mayoría de la población podría desempeñar con un entrenamiento básico, pero serio y sistematizado.
La objetividad en la catación de café se logra mediante el uso de una metodología estandarizada, la aplicación de criterios de evaluación comunes y la realización de
pruebas a ciegas, para que los resultados sean lo más imparciales y consistentes posible, y se obtenga una evaluación objetiva de las características del café.
Durante una sesión de catación, los catadores utilizan sus sentidos para analizar y describir las características del café, como el aroma, el sabor, la acidez, el cuerpo, retrogusto
y el balance.
Metodología de catación
Para garantizar la objetividad, los catadores siguen pautas específicas y utilizan una terminología común para describir sus cualidades, se minimizan los sesgos personales realizando pruebas a ciegas, en las cuales no se conoce la identidad de los cafés evaluados para evitar sesgos en los resultados.
Al utilizar una metodología estandarizada la catación de un lote puede replicarse, y se ha comprobado que varios catadores pueden evaluar la misma muestra de café y obtener resultados consistentes.
Todas las personas que estamos involucrados de alguna manera en la industria del café nos debemos a nuestros consumidores.
Al catar café estamos, literalmente, consumiéndolo y probando el producto que les ofrecemos, pero además estamos evaluando, describiendo, y analizando el café en cuestión.
La catación de café nos permite determinar la calidad de su fragancia, aroma, sabor, acidez, cuerpo, balance y retrogusto.
Es común escuchar o leer que los catadores profesionales describen notas de aroma y sabor específicas como chocolate, caramelo, frutas, nueces, o cualidades de textura como sedosidad, astringencia, o viscosidad.
Las características organolépticas mencionadas nos ayudan a determinar su calidad como producto, además de su singularidad, y por lo tanto su valor agregado.
Pero más allá de eso, a través de la catación de café podemos evaluar otros aspectos de importancia en la cadena productiva del café.
Por ejemplo, buenas o malas prácticas agrícolas, calidad y consistencia del beneficiado húmedo y seco, como se almacena, la calidad y consistencia del tueste, o la idoneidad y calidad de la extracción o preparación.
¿Cómo es que la catación beneficia a todos en la
industria del café?
Catar el café beneficia a todos por igual, y promueve la calidad y consistencia de los lotes, su preparación, innovación, y también, impulsa el crecimiento económico a través de
la mejora en la calidad de la cadena productiva del café, la apreciación y valoración de cada lote reflejada en su precio de venta, y la sostenibilidad ambiental, ya que los mejores
cafés crecen bajo sombra, promoviendo la conservación ambiental.
A continuación se mencionan algunos beneficios de la catación del café:
Productores.
A través de la catación los productores pueden evaluar las características y calidad de sus granos de café.
Al catar sus muestras pueden detectar defectos, sabores indeseables en los lotes, lo que les permite tomar decisiones informadas sobre una base objetiva para mejora la calidad, refinar sus métodos de manejo del cafetal, corte del fruto, procesamiento, beneficiado seco, y almacenamiento de sus granos.
También contar con esta información ayuda a plantear estrategias a mediano y largo plazo para mejorar la calidad del café.
La catación también ayuda a los productores a mantener una consistencia en su producto, mantener un perfil de sabor, o explorar nuevos perfiles, pero siempre con un estándar de calidad consistente.
Dicha consistencia es esencial para consolidar una reputación en el mercado con base en la calidad, pero también con base en las características únicas de sus lotes, que pueden ser analizadas, descritas y resaltadas a través de la catación.
Si la práctica de la catación se establece de manera regular, y se practica en una región geográfica determinada, los productores de dicha región podrán definir y resaltar también las características del terruño.
No menos importante es la utilidad de la catación para valuar y fijar un precio justo a cada lote, que incluye el reconocimiento a través de precios elevados a cafés excepcionales, de calidad superior y notas distintivas.
A través de la catación, los productores pueden evaluar con precisión la calidad de su café y determinar su valor en el mercado.
Los cafés que obtienen puntuaciones altas deben ser pagados a precios altos, y pueden los productores consolidar una reputación que atraiga a compradores que valoran los cafés excepcionales.
Tostadores.
La catación para los tostadores es una herramienta fundamental, ya que les permite comprender profundamente el café que van a tostar y tomar decisiones en el proceso de tostado.
Pueden evaluar la calidad del grano que están comprando, les permite seleccionar los
mejores y garantizar que el producto final tenga una calidad y consistencia altas.
Al catar antes y después del tostado, pueden verificar si mantuvieron los perfiles de sabor deseados y si se han alcanzado los objetivos de tostado establecidos.
El conocer las características particulares de cada lote ayuda a los tostadores a tomar decisiones informadas sobre los perfiles de tostado adecuados para resaltar las características organolépticas deseadas o únicas de cada café, y obtener el mejor sabor en taza.
A través de la información que los tostadores obtienen en las cataciones, pueden resaltar y hacer distinguibles a través del tueste las notas del terruño u origen del café, su variedad, y el tipo de proceso, y darle un valor agregado a su producto.
También, la catación puede ayudarles a desarrollar nuevas mezclas, experimentar con
diferentes granos y perfiles de tueste para atraer diferentes paladares, y satisfacer las preferencias de nuevos consumidores.
Consumidor final.
Si un consumidor final degusta cuidadosamente su café, ¡Entonces está catando café!
No se necesita ser un profesional de la catación para empezar a catar café.
En cambio, degustar un café con suficiente atención y detenimiento, nos brinda una experiencia sensorial única y nos muestra un mundo de aromas, sabores, y texturas que antes pasaban desapercibidos, lo que enriquece nuestra experiencia y conocimiento de café.
Con el tiempo, muy poco de hecho, comenzaremos a distinguir notas y aromas deseados e indeseados, distinguir perfiles de tueste que resaltan las características de cada lote de aquéllos que las matizan, procesos mal logrados en comparación con aquéllos que producen una taza limpia, jugosa, y dulce.
El detenernos a degustar o catar cada taza de café permite también al consumidor final, descubrir los perfiles de sabor que más le agraden: un café lavado de taza limpia y dulzor delicado, un café natural muy afrutado con mucho cuerpo, o procesos experimentales con sabores exóticos y estridentes.
También podremos distinguir su origen, aprender sobre las distintas regiones cafetaleras, las variedades de café, métodos de cultivo y procesamiento, factores ambientales, y sobre todo, relacionar estas variables con el impacto que tienen en el sabor final.
Al poder distinguir regiones, notas, procesos, y calidad, el consumidor final puede comparar y contrastar diferentes opciones, leer etiquetas y descripciones con mayor comprensión y elegir cafés de calidad que satisfagan sus expectativas.
La catación
La catación nos brinda la confianza necesaria para seleccionar productos que se ajusten a nuestras preferencias y estándares, pero también para participar de la cultura del café y su comunidad.
Podemos conectar con otros amantes del café, aprender de expertos y expandir nuestro conocimiento.
La catación nos brinda la oportunidad de disfrutar el café de una manera más consciente, y nos convierte en parte de una comunidad que valora y celebra esta bebida.
Finalmente, es necesario que todos nos sigamos formando como catadores de café, profesionales o no, para apreciar y valorar a profundidad los cafés que tomamos, garantizar la calidad e impulsar la innovación, y coadyuvar a que se paguen precios justos a productores y tostadores, lo que generará un crecimiento en el consumo de cafés de calidad.
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*Se refiere a la unión simbiótica, o mutualista (relación en la que conviven dos o más organismos, beneficiándose mutuamente de dicha relación), entre el micelio de un hongo y las raíces de una planta terrestre.
Los hongos micorrícicos reciben directamente de las plantas los azúcares que requieren para desarrollarse.
EMILIO A. INDA-DÍAZ
Catador Q-Grader, es una voz muy autorizada en el sector cafetalero, en el que participa en diferentes eslabones de la cadena como productor, tostador e investigador.
En este campo, ha desarrollado una línea de investigación con proyectos que evalúan la diversidad de hongos micorrízicos* en plantaciones con diversos manejos, la relación entre herbivoría y fotosíntesis, calidad del suelo, cultivo asociado aguacate-café y procesos de fermentación controlada en biorreactores. Co-fundador de la empresa familiar Origen Tequepexpan Café.




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