El machacado es un proceso peculiar que usan en la finca Yute Savi, para obtener un sabor único de café.
En la mixteca Oaxaqueña se encuentra la finca cafetalera Yute Savi, que es una parcela que está en la familia de Apolinar Máxico García España desde hace 60 años, y han trabajado en ella tres generaciones.
Máximo nos comenta que las variedades de café que tienen son: “: typica, bourbón y marsellesa y el proceso que manejamos es uno que denominamos machacado”.
Dice que el machacado fue una práctica que estuvimos haciendo durante seis años para dar con un sabor único, explica.
Este proceso consiste en hacer que el café se fermente sin agua en bolsas cerradas cinco o seis días, después se machaca y se le pone agua y se deja fermentar otros seis días y posteriormente se pone al sol directo unos dos días, de ahí se pasa a las camas para el secado lento hasta obtener el secado que se requiere.
Máximo considera que el machacado, que es un proceso suyo, es lo que más ha gustado a sus clientes.
También que ha ofrecido este proceso personal a diferentes tostadores, lo que ha contribuido para la comercialización a nivel nacional.
En la finca también producen y venden plátanos y mangos.
Máximo confiesa que no han participado en concursos nacionales o internacionales, porque tienen poco café, pero que su producto lo venden a clientes reconocidos.
Apolinar nos da su número telefónico para que podamos contactarlo y comprarle directamente su café: 55 4184 5072.
También se le puede encontrar en Facebook como Máximo García.
El productor dice que sólo guarda recuerdos de los abuelos y de su difunto padre, pero que no le viene a la memoria una anécdota vivida en la finca.
Cerezos maduros variedad Marsellesa
Don Apolinar reitera: “Mi café se vende a nivel nacional, sólo manejo proceso machacado, lo vendo en verde, las notas son frutos rojos, ciruela roja, lima y caña”.
Recuerda: ”Soy productor, nací en el campo y me involucre desde los ocho años, aprendí de mi abuelo y mi papá, y trabajan tres personas conmigo, tengo dos hectáreas y media y la finca está a 1400 metros sobre el nivel del mar.
Sólo he vendido a los baristas que han participado con mi café en la Competencia Mexicanas de Baristas, los cuales han ocupado a veces el tercer lugar.
Pues cuando es tiempo de limpia o pisca, siempre se contrata de cinco seis personas. El trabajo es pesado pues prácticamente es todo el día en la parcela.
Mi café lo vendo a nivel nacional, principalmente por medio de diversas barras reconocidas en todo el país.
El comentario final de Apolinar es un agradecimiento a Patricia Torres por su invitación por haberlo invitado: “Le agradezco bastante señora Paty Torres por hacerme está invitación de ser parte de su trabajo, que todo esto sea positivo para todos, por ayudar a divulgar a los productores y reconocer la calidad del café mexicano de especialidad”.
“También invito a más productores que colaboren para dar a conocer sus cafés. Muchísimas gracias a El Café de Mi Tierra Revista”.
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